“Nuestras letras hablan de historia, de lo que pasó, aunque también del presente, porque es muy importante no dejar de lado el genocidio que hubo en nuestro país", señala un miembro de la destacada banda de ska-rock mapuche Puel Kona. Aquí parte de su historia.

NEUQUEN.- A orillas del Limay, un río que esconde en sus entrañas las leyendas más diversas de los pueblos que habitaron estas tierras cuando no existían las divisiones ni los nombres únicos, se presenta Puel Kona, la agrupación musical que reúne los géneros populares más diversos.

“Si hoy estamos vivos es porque cada vez que nuestros abuelos empiezan a contarnos una historia y se quiebran y lloran, mantienen nuestra historia viva. Una historia de mucha resistencia, mucha lucha, pero también de mucha alegría. Por eso, siempre decimos que nos robaron el territorio, la lengua, pero no la alegría. Y esa es nuestra forma de seguir resistiendo”, enfatizó Kurruf Nawel, encargado de ejecutar el sikus, la xuxuka, el xompe y otros instrumentos mapuches.

La banda, que terminan de completar Lefxaru Nawel (guitarra y voz), Ayliñ Ñamkucev (voz y kulxug), Malen Nawel (saxo y coros), Amaru Nawel (teclado y coros), Umawtufe Wenxu (bajo) y Antu Kuruwala (batería), se presentará el próximo sábado en Teatro del Viento (Juan B. Justo 648). Allí desplegarán un arma poderosa y pacífica (como suele ser la resistencia de los pueblos que conforman), que sabe combinar a la perfección el ska, el rock, el punk, el reggae, el hip-hop, el reggateon y el chamamé.

Sin embargo, ellos dirán que no tienen un sonido determinado porque el motor que los impulsa es el de llevar el mensaje de la esencia de la identidad mapuche a la sociedad en general.

Los guerreros del Este, o los Puel Kona, en su idioma original, poco tienen de los personajes que se desprenden de la visión televisiva. Estos siete artistas y promotores culturales por los derechos de los pueblos originarios tienen entre 17 y 27 años y proponen una música combativa.

“Nos conocemos desde chicos porque todos somos miembros del Lofce Newen Mapu” (comunidad “Fuerza de la tierra”) que es la que habita la zona de Neuquén. Y como muchos tocamos instrumentos occidentales, decidimos en el 2008 armar una banda que fusione eso con un mensaje sobre la lucha de los pueblos”, destacó Lefxaru Nawel o “Carancho Veloz”, según la traducción al castellano.

De este modo, los jóvenes mapuches que mixturaban una vida signada a los "tótems" de la cultura occidental y sus mensajes, con la participación en un espacio alternativo abocado a construir una identidad (la ruca –casa- era el espacio donde recibían una educación mapuche), fueron gestando un mensaje claro y una construcción discursiva de y para las nuevas generaciones.

Viva la voz


“Nuestras letras hablan de historia, de lo que pasó, aunque también del presente, porque es muy importante no dejar de lado el genocidio que hubo en nuestro país. Pero estamos acá, en este tiempo y en este espacio, y ese es uno de los mensajes que llevamos adelante”, destacó Umawtufe Wenxu o “Dormilón”.

Por su parte, Amaru Nawel ("Serpiente", en lenguaje quechua) agregó que “estamos ensayando una canción que retrata algo que ha atravesado toda nuestra historia: la aculturación. Un ejemplo de eso es cómo un niño mapuche es obligado a asistir a la escuela, a aprender un idioma que no es suyo, y que lo que le enseñan no tiene absolutamente nada que ver con lo que él ha aprendido durante toda su vida. Por eso, con Puel Kona creemos que nuestra principal lucha es la de recuperar nuestra identidad”.

En sus letras también se reflejan cuestiones culturales más generales, como una canción a la Wenu Foye (la bandera nacional mapuche) o la problemática del territorio y los invasores. Es decir, temáticas que de por sí son fuertes pero que a través de la música alegre, logran revertir el sentido e invitar a la lucha.

“Siempre se ha encasillado a los pueblos originarios como aburridos, monótonos. Pero nosotros apostamos a la alegría contando historias, realidades y contagiando a la gente que espera eso: la alegría de los pueblos originarios y la alegría mapuche por más situaciones difíciles que se hayan vivido”, agregaron.

De este modo, los Puel Kona se han ido ganando un espacio en la escena musical de la región y, entre otros casos, fueron invitados por Noelia Pucci a formar parte de las últimas presentaciones que realizó en la ciudad y a participar del que será su próximo disco, con la canción "Mapu". “La letra la hicimos en conjunto para cantarla el 25 de noviembre, Día de la No Violencia hacia la Mujer. La canción habla de que así como de la naturaleza brotan las diversas vidas, de las mujeres brotan los hijos y la fuerza, por eso los invasores les temen”, destacó Ayliñ Ñamkucev.

2012, el año de la profecía


“Esperamos llegar vivos” -comentan todos con gracia-. Sin embargo, y sin preocuparse ante el miedo colectivo, los jóvenes guerreros que cada vez tienen mejor y mayor recibimiento en la región tienen planeadas varias actuaciones y nuevos proyectos. “Tenemos una presentación en El Bolsón en diciembre. En enero y febrero tenemos varias fechas en el interior de la provincia y en Neuquén. Pero, en realidad, pronto grabaremos nuestro primer disco formal: ya tenemos un poco más de 15 canciones”, concluyó Lefxaru Nawel, o Carancho Veloz, que habla con toda la tranquilidad del mundo, mientras el Limay comienza a poblarse de los primeros veraneantes. (G.W.).

Muchos de los Puel Kona forman parte del Centro de Comunicación Kona Producciones que, entre otras cosas, organizó este año el 1er Festival de Cine Indígena en Patagonia “Imagen viva de los pueblos originarios”. En el transcurso de los cuatro días que duró el evento se pudieron ver las mejores producciones realizadas por cineastas, afines a lo audiovisual y colegios secundarios. Asimismo, participaron miembros del INCAA, de la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (Clacpi) y diversas organizaciones de pueblos originarios.

“El balance fue muy positivo –destacó Ñamkucev- mucha gente se acercó porque quiso profundizar sobre la temática y a través del cine es una buena forma de acercarlos”. La también cantante de Puel Kona, una de las promotoras del Festival, desembarcó ayer en el 26º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata invitada por el INCAA para difundir y fortalecer vínculos.

La tierra

La novela suceso de 2011 “El Elegido” tuvo como uno de sus argumentos principales la usurpación ilegal de las tierras indígenas por parte de diferentes logias ligadas a empresarios y políticos con alta jerarquía. Como es de costumbre hace ya unos años, la novela se enmarcó en una nueva forma que tiene la televisión de acercarse a temáticas más “complejas”. Los Puel Kona, desde lo que denominaron el Centro de Comunicación Kona Producciones, opinaron al respecto.

“La novela fue una cuestión polémica para toda la comunidad mapuche. Hubo diversas opiniones. Nosotros lo que pensamos es que estuvo bien para hacer visible la temática porque hay mucha gente que todavía no sabe que nosotros existimos. Y también aprendieron palabras del mapuzugun. Pero, si sirvió o si logró ser fiel a la realidad, eso se puede discutir mucho más profundamente”, destacaron. Y agregaron que “la problemática de la usurpación de tierras todavía pasa en Neuquén, Río Negro y Chubut donde hay muchos personajes parecidos a Nevares Sosa”.